09 agosto 2006

No, no quiero casarme


Todas las lenchas sabemos que llegada cierta edad, la presión por casarte está a la orden del día: te empiezan a mirar raro, te preguntan cómo estás y puedes leer en el rostro de tu tía bigotona que lo que en realidad quiere saber es si ya tienes novio (y no cualquier novio) y si ya piensas casarte.

Porque claro, si no tienes novio y no tienes planes de casarte, algo ha de andar mal contigo. ¿De verdad? ¿No será que lo que está mal en realidad es que piensan que hay que casarse?



Analicemos la situación, veamos las ventajas del matrimonio según las convenciones actuales:


  • Te da estabilidad económica. ¿En serio? Digo, está bonito pero yo ya gano mi lana, tengo un sueldo fijo, ergo estable.
  • Está bien visto. Hay tía, qué superficial resultaste... La vida es mucho más que complacer a los demás.
  • Tienes un hombre que te proteja. ¿Y necesito un hombre que me proteja? ¿Vamos a salir a luchar a la calle? ¿Será que haga falta alguien que ahuyente a los animales de la selva? Está cool estar acompañado, pero protección física en estos tiempos no hace falta. Protección emocional te la da quien te ama.
  • No estás sola. ¿Entonces según esto, estar sola es malo? Que yo sepa la independencia y el control de uno mismo es cool y si quieres estar acompañada no es necesario casarte.
  • Representa un compromiso ante la sociedad. Si así fuera la gente no se divorciaría. El compromiso es con tu pareja y con los hijos que tengan, por lo tanto no necesitas un matrimonio.
  • Tienes a un hombre que te mantiene y no tienes que preocuparte por nada. ¿En serio? ¡Qué alivio! Yo que me estaba preocupando por tener que lavar, planchar, arreglar, cocinar, tener hijos, atender al marido. Si lo vemos fríamente, la mujer mantenida paga con su cuerpo y con su trabajo dentro de un esquema de esclavitud y prostitución legal. Claro, eso suponiendo que la mujer es la esposa ideal trabajadora, dispuesta y siempre entregada. Si tienes muchacha, lavandera y niñera, entonces eres vista como mala madre y esposa que no cumple sus deberes.

Creo que mejor dejamos las ventajas hasta aquí, digo para no dejar tan mal parado al matrimonio. Y la verdad, no ha de ser tan malo... Tía bigotona: ya lo pensé, sí quiero casarme... pero con mi novia.

Estoy segura de que llevaremos una relación igualitaria, que ninguna será esclava de la otra, ni la estará comprando. La quiero y quiero tener un compromiso con ella, aunque ella dice que ya lo tenemos. Tía, ¿me ayudas a legalizar el matrimonio gay? Digo, porque sólo nos falta lo de "bien visto".

6 comentarios:

  1. Jajajajajajajajajajajajajajaja

    esta buenisiiisisisimo eso!
    me recordó a toda mi familia que cada que me ven en una fiesta preguntan ¿y tu para cuando te casas?

    o con mis amigos o ex compañeros cada que me ven preguntan si ya me casé???

    últimamente he optado por contestar "ya hasta me divorcié"
    jaja

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  2. Jajajajaja gracias perrish, qué se me hace que pronto voy a ser divorciada para todas mis tías ;)

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  3. Anónimo9:06 p.m.

    chuminaaa jajaja porq no eres juez de algun tribunal ojala y fuese asi.. para q legalizaras esto del matrimonio gay .. porq ya kiero casarme.. y si no pues aunq sea en una kermeSSe pero me caso!!!

    jotita al aire..

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  4. Jajajaja pues no se si sea mi onda ser jueza, pero tengo una amiga que tiene vocación de arzobispa y estoy segura de que con gusto te casaría jotita ;)

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  5. Anónimo1:00 p.m.

    mmm... solterona recentida a la vista...

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  6. Sí estaba un poquito resentida cuando lo escribí, pero solterona para nada. Llevo ya casi 2 años y medio de novia.

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