02 julio 2012

Frase del día

Chumina: Amiga, se me ocurre una gran idea: tira todo, manda todo a volar y tengamos un bebé.
Marina: Amiga, eso no es posible.
Chumina: ¿Quién dice que no podemos? ¡¿La ciencia?!

28 junio 2012

Frase del día


"Ningún amor es igual a otro. Cada persona es diferente y se ama diferente"


Hilitaa

27 junio 2012

Frase del día



Chumina: Mira amiga, mi tapa tiene una promoción de 2x1 en el cine.

Greñas: Que no te engañen, yo cual chaya llegué al cine y ya había vencido la promoción.

Chumina: ¿Neta? Pero no vi fecha de vigencia...

Greñas: Ni yo en su momento, pero la señorita me dijo "Lo siento amiga, venció la semana pasada"

Chumina: ¿Te acarició con sus manos de bengué y te dijo "Lo siento atleta"?

Greñas: Y oí claramente que el de atrás de la fila me dijo "Tranquila Bobby, tranquila".

20 junio 2012

Lexie se declara

 

SPOILER ALERT:

Dios, cómo voy a extrañar a este personaje, no supero su pérdida...

05 junio 2012

High and dry

Una noche estaba en un bar con unos amigos y había una banda en vivo. Cuando tocaron High and dry toda la piel se me estremeció y aquel momento quedó escrito en mi memoria.

Otra noche, quizá antes o después, salí contigo por primera vez. Cuando íbamos camino a tu casa, en el coche empezó a sonar High and dry. Tenía ganas de cantar, pero me daba pena. Entre mis labios se colaron un par de versos. Te voltee a ver y estabas haciendo justo lo mismo.

27 mayo 2012

Pasa algo curioso cuando escribo aquí. Creo que a este blog le reservo, entre otras cosas, ciertos sentimientos. 

No escribo las cosas buenas porque... uno tiende a sentirse ridículo cuando escribe sobre las cosas buenas.  O luego hay cosas que me gustan mucho, como las frases del día, pero cada vez tengo menos oportunidad de robarle esos minutos al tiempo para registrarlas. 

Y tengo poco tiempo porque tengo muchas cosas ocurriendo en mi vida. Me encanta mi trabajo, pero más aún, adoro a la gente con la que trabajo. Es un inusual grupo de personas con personalidades increíbles. Me encanta platicar y salir con ellos. Allá adentro tengo amigos que quiero para toda la vida. Hace poco se fue un colaborador cercano. Trato de no pensar en él. Ya sé, soy una ridícula, pero creo que todavía no lo he podido procesar. 

Tengo una lista larga de cosas buenas que incluyen cambios, logros y nuevos miembros en la familia; pero no me gusta ponerme cursi, a menos que sea por una mujer. 

Aquí he venido muchas veces a desahogarme. Hay cosas que me gusta sacar platicando con las amigas, cosas que salen entre canción y canción y cosas que me gusta escribir aquí. 

Con el tiempo, dejé de escribir ciertas cosas para las que no me sentía lista o simplemente porque preferí llevármelas a otro lado y callarlas aquí. 

También pasa algo curioso. Si caigo por aquí en un día oscuro —o en un momento oscuro—la gente se queda con la idea de que estoy deprimida hasta el fondo. No lo estoy. Estoy bien. Tengo muchas razones para ser feliz. Muchas. Como mil ocho mil razones. 

Y tampoco quedé en la pobreza, ni estoy viviendo en la calle. Sólo tuve una quincena apretada —por andar gastando mucho—. 

Pero todo bien. Ya no se preocupen tanto, luego me siento culpable por las personas que se quedan con el pendiente y me mandan consejos y mensajes de ánimo. 

La foto

En la foto se adivina cómo sonríes mirándome a los ojos. Yo estoy tan cerca de ti, tan a punto de darte un beso en los labios, feliz de tenerte conmigo.

Tengo una mano puesta en tu cintura. Apenas se nota en la foto, pero tú tienes una mano sobre la mía, en un gesto que da continuidad de ese abrazo a punto de convertirse en un beso.

No recuerdo exactamente cuándo nos tomamos esta foto. Lo que sé es que un día decidimos tomar esa y varias fotos más y con la misma las olvidamos en una carpeta cualquiera, sin saber que esa sería tal vez nuestra mejor foto juntas.

22 mayo 2012

A veces no me gusta decir que estoy triste. Debe ser tan incómodo como decir que no tienes dinero para salir.  Me siento tonta; prefiero callarlo. 

¿Qué más hay qué decir? Entre el tiempo que lo cura todo y las cosas que van tomando su lugar, no queda espacio para simplemente sentirse triste. 

A veces quisiera que alguien me leyera el pensamiento y simplemente estuviera ahí conmigo, acompañándome en la tristeza y ahorrándome la pena de decirle que traigo un vacío que no sé con qué llenar. Que tal vez no se llenará nunca. 

Pero al menos, podemos sentarnos a hacer como si nada, a platicar de cualquier cosa y olvidar un poco. 

Por cierto, tampoco tengo dinero para salir. 

Hay días que son como una vuelta de abanico. Se pasan uno tras otro y pierdo la cuenta del tiempo. Y luego hago números y me doy cuenta de que apenas han pasado un par de meses. Dos meses. El otro día leí que el promedio es de año y medio. ¿Cómo hago que el abanico gire más rápido?