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19 septiembre 2011

Presión de la buena

Me encanta que Yamtoyam me envíe dibujitos para recordarme que tengo que escribir los posts de Tipos de lenchas.









07 julio 2011

Frase del día

Chuminis: A mí me gusta probar cosas nuevas y diferentes.

Biotoxik: De qué hablas? Si a ti todo te da miedo!

Chuminis: Bueno, si ya sé, no soy como tú, pero si me gusta probar cosas nuevas... Aaaarrrghhhh! Un alacrán!!!

Biotoxik: Mátalo! Aplástalo con tu zapato!

Chuminis: No puedo! Mátalo tú!!!

Biotoxik: Mamaaa, ven a matar al alacrán por favor!!

17 junio 2011

Frase del día


- Uhhh, me encantan los besos de fin de semana.
- A mí me encantan los besos.
- ¡Cuánto en común! Besémosnos...

Conversación inconexa entre amigas

25 septiembre 2010

A veces

A veces tienes que enterarte de cosas que en realidad no querías saber.

A veces tienes que actuar como si nada pasara porque sabes que aún callada eres transparente y porque hay lugares donde no puedes quebrarte.

A veces tienes que encerrarte en tu cuarto y llorar hasta quedarte dormida por cosas que creías haber llorado lo suficiente.

A veces tienes que dejarte sentir todo ese dolor, aunque sea sólo para digerirlo, aunque sepas que en realidad sólo es un acto reflejo de tu orgullo herido.

A veces tienes que dejarte abrazar, quedarte en los brazos de una amiga porque ya no puedes más.

A veces se forman todas tus amigas para abrazarte y sientes cada apretón en el alma.

A veces tienes que decir que te pasa, para oírte y escucharlas y saber que no es para tanto en realidad.

A veces tienes que sentir hambre por un rato, para volver a sentir cada sabor en tu boca.

A veces tienes que tener mucha sed, para volver a tomar y sentir la gloria en un trago.

A veces tienes que tomar como cuando no sabías tomar, sólo para recordar lo bien que se siente que te pegue enseguida.

A veces tienes que quedarte más allá de lo que hubieras pensado y darte chance de disfrutar a las personas que estén contigo. Y verlas reír y admirarlas y quererlas sólo por ser.

A veces tienes que escuchar las canciones que siempre te saltas y dejar que se te metan y te humedezcan los ojos.

A veces simplemente tiene que doler para que recuerdes lo bien que se siente vivir.

26 julio 2010

Mar nocturno


Hoy fuimos a la playa en la tarde y mientras nos bañábamos el sol se ocultaba bajo el mar.

De vez en cuando, me daba por flotar boca arriba y no ver otra cosa que una bóveda azul y perfecta.

A nuestras espaldas apareció una luna grande y amarilla, cubierta de la bruma de una tarde lluviosa y enmarcada en un cielo azul brillante.

Cuando salimos del mar, el cielo ya se había pintado de estrellas y apenas podíamos ver nuestros pasos en la arena.

Me pregunto si algún día volveremos a encontrarnos con una noche de mar como esta.

17 julio 2010

La noche de anoche

Salir, llegar justo a tiempo, aprovechar el refill, el show, la gente con poca ropa, las risas, la sensación del alcohol en la sangre, que dos amigas canten frente a todos, que además una de ellas le coquetée a un travesti mientras canta, la amiga que baila como stripper con cara de Globito y Bizcochito.

Ser estúpidamente feliz al sentir/escuchar la música, saludar a un travesti famoso y decirle que es lo máximo, que le muerda las bubis a una amiga, que le dé un kiko a la otra, que mi amiga le diga que eso no es de Dios, sentirme eufórica sin perder el piso, el señor sacado de la Central de Abastos que me manda un beso volado mientras baila con su esposa, la amiga que le baila al stripper de la regadera, los celos de la novia, la novia que se enoja y se pierde, la búsqueda, el encuentro.

La que vomita antes de irnos, el camino de regreso, las cuatro o cinco paradas para que vomite una y vomite la otra, las incoherencias de borrachas, la canción que tanto me gusta, el aire de la carretera, la calle que no conocía, despedirnos de ellas dos, verlas tambaleando.

Ir a cenar, el lugar lleno de gente saliendo del antro, los nachos humeantes, la crema de ajo que nos encanta, las ganas de ir al baño, llegar a la casa de la amiga, entrar corriendo, el gato corriendo conmigo, adiós nos vemos, manejar a las 5 a.m., ir por las calles donde no hay retenes, llegar y dormir como si tuviéramos toda la vida para hacerlo.

15 marzo 2010

Café lencho

Hoy fui a platicar con la Gomis para ponernos al día. Conversamos de sus cosas, conversamos de las mías y al final, corrieron algunas lagrimas.

- Oye, a ver cuándo me llevas al cafecito lencho que me contaste.
- Vamos.
- ¿Ahorita?
- Sí, dale, vamos.

Llegamos al Centro y entramos al lugar. Me encantó la atmósfera. Es uno de esos lugares donde puedes tomar un libro y quedarte ahí a pensar en la inmortalidad del cangrejo mientras dejas enfriar tu única taza de café.

Pero claro, nosotras no íbamos a leer, íbamos a tontear, a ver gente. A primera vista, sí sentí un aire alternativo, pero no percibí más que a un par de parejas de chavos gays.

Nada más oscureció y empezaron a desfilar las lesbianas. Y yo estaba en el mejor lugar para ver a cualquiera que entrara.

Yo creo que soy la típica que no sabe leer bien las señales, según yo hubo una chava que me volteaba a ver. Cuando se fue a sentar a lado de nosotras, no pude evitar hacer una cara y la Goma se moría de la risa.

Lo admito: hoy barrí con la mirada a dos que tres chavas y varias veces me quedé con la palabra en la boca y tartamudée por estar viendo a una vieja.

- ¿Qué te pasa Chu?
- No, no, nada.
- Vi tu cara, dime.
- Nada guey, le estaba viendo las viejas a esa bubi.
- Jajajajajajajaja, ¿cómo?
- Perdón, le estaba viendo las bubis a esa vieja.

También me tocó a ver a tres conocidos de la universidad y enterarme de lesbiandades y gayosidades de las cuales no sabía.

Es súper chistoso, porque sólo de ver chavas gays siento como si me inyectara de energía y al mismo tiempo, me pongo medio nerviosa y distraída.

Definitivamente tengo que salir más.

18 febrero 2009

Filtro anti-buga


Goma: Uy, ese tipo guapísimo, me recuerda a alguien...
Chumina: ¿Cuál de los dos?
Goma: ¡¡Cómo cuál de los dos, Chumis!! ¡El guapo!
Chumina: Sorry, I don't speak buga.

16 febrero 2009

Día de la amistad

Lo mejor del día de la amistad es que en realidad no ocurre el 14 de febrero. El jueves íbamos a comer con Palm para despedirla. Solamente se fue el fin de semana, pero nosotras sentíamos como si se fuera a ir meses.

La Palmerita desapareció misteriosamente a la hora de la comida y la Goma y yo terminamos teniendo la comida más divertida ever en la Madrileña.

Cuando reapareció en el MSN en la tarde argumentó que tenía una sorpresa para nosotras y que valía la pena la espera, que nos veíamos en la noche. Claro, con la Palmera, la noche es después de las 10 p.m. y augura desvelada segura.

La esperamos en casa de la Gomita y yo como siempre, me estaba durmiendo. No tenemos idea de qué tiene esa cama, pero todo mundo se duerme en ella.

Desperté cuando una Palmera se apareció con una gran sonrisa y un corcho entre las manos.

- ¡Chu! ¡Chu! ¡Mira qué te traje!

Voltée el corcho y encontré un collage de fotos que nos tomamos en nuestra última escapada a la playa. Colorcitos hermosos, frases chistosas y enmedio una gran foto de las tres juntas riendo espontáneamente. La Goma tenía un corcho igualito para ella.

Nos encantó el regalo, fue un súper detallazo, siempre me ha gustado que me regalen cosas hechas de mano propia. No recuerdo la última vez que alguien me regaló algo así.

Salimos a cenar unos tacos y nos la pasamos conversando súper a gusto. Palm se sabroseó a un pelón que se sentó en la mesa de a lado, pero se arrepintió en 5 minutos, cuando resultó ser un rabo verde medio borracho que nos empezó a chulear y nos regaló una rosa.

Ya era tarde y ya teníamos que despedirnos, pero pasamos horas riendo y conversando junto a los coches. Nuestras carcajadas llamaban la atención de los que pasaban por ahí.

El viernes y el sábado, la Goma y yo nos sometimos a terapia ocupacional para no pensar en el 14 de febrero: comer, dormir, ver tele, comer, dormir, ver películas...

Las llamadas no se hicieron esperar: recibí una que me puso algo melancólica, pero hice una en especial que me emocionó mucho. Lesbicienta estaba en una fiesta de lesmexico.org en el D.F. Me pasó a varias amigas que hace años no veo y me dio un gustazo conversar con ellas. Me preguntaron cuándo regreso, que por qué no estaba ahí y me hice el propósito de ir para la próxima fiesta.

El domingo fue de echar la hueva todo el día en mi casa. Palm llegaba a las 11 p.m. y contra toda la prudencia de quienes estudian/trabajan el lunes, fuimos a verla. La Palmerita se portó como toda una ama de casa y nos preparó quesadillas, haciéndonos repetir con la esquistez de su cocina.

Platicamos de cosas serias y de cosas chistosas, nos burlamos de todas las fotos de Palm y nos peleábamos por mostrar el vídeo más chistoso en youtube.

A las 3:30 de la mañana nos fuimos y de puro milagro porque Palm no quería dejarnos ir.

Hoy me llamaron para ir a comer juntas. Eso lo chévere de la Gomis y la Palmerita: con ellas todos los días son días de la amistad.

11 febrero 2009

Plática entre sueños

Anoche cuando iba manejando a mi casa medio dormida, la Palmerita me llamó al celular. Me preocupé un poco pensando en que algo le había pasado:

- ¿Qué onda? ¿Qué pasó?
- Nada, sólo estaba aburrida.

Son curiosas las cosas que una puede platicar cuando anda cansada, como que no piensas tanto las cosas, ni te angustias por decir cosas inteligentes. Al contrario, las palabras fluyen y las anécdotas más simples brotan de tu boca.

Lo único que recuerdo es haber platicado de un toloc y que ella estaba comprando pan y tortillas.

Me encanta hacer cosas espontáneas y que me sorprendan con cosas espontáneas.

Por eso la Palmerita es tan chévere. Por eso y porque gracias a ella llegué despierta y enterita a mi casa.

29 enero 2009

Rol hasta la playa


Ayer en la noche pasé por la Goma para ir a dar un rol, subí la música a todo volumen para disfrutarla. La reté a no hablar en todo el camino. Las dos teníamos muchas cosas en qué pensar.

¿La 60? Mmm, muy fea. ¿Prolongación? Hay semáforos. ¿Periférico? Igual está muy traficado.

Tomé la carretera a Progreso y me seguí de largo. La suave oscuridad en cuatro carriles me hinoptizó. Pensé que en algún momento iba a tomar un retorno y regresar a Mérida, pero el deseo de seguir hasta la playa fue demasiado grande.

Llegamos a Progreso, estacioné el coche en el malecón y se acabó el pacto de silencio. Inmediatamente me quité los tennis y los calcetines. La cosa era llegar inmediatamente a la playa y sentir la arena en los pies, pero las marquesitas y los esquites nos distrajeron un momento.

- ¿Puede aplastar mi marquesita para que quede doradita?
- Se le va a salir la cajeta...

Tuve que aguantarme la risa para no incomodar a la vendedora de marquesitas.

Disfrutamos de la textura de la arena, como algo que se extraña de hace tiempo, caminábamos como si tuviéramos algún lugar a donde ir, mientras la Goma me contaba una historia plagada de interrupciones en forma de pequeñas anécdotas.

Palm llamó para preguntar donde estábamos.

- ¿Qué hacen ahí?
- Nada, dando el rol... fue algo espontáneo, la Chumis es así.

Le contamos por teléfono de unos sujetos que pasaron en bicicletas pimpeadas con todo y stereo, presumiendo el reggaetón.

- ¿Van a estar un rato más ahí? Las alcanzo.

Me encanta que Palm sea tan jaladora, aunque llegue tarde, aunque sea buga. Se le perdona porque sabemos que llegará con su sonrisa, dirá alguna cosa que nos mate de risa, hará alguna de sus caras y la pasaremos mejor.

Cenamos unos tacos y empezamos a platicar del puente que viene y a hacer planes. En un dos por tres ya teníamos armada una fiesta.

- Ustedes dos van a ser mi perdición, lo estoy viendo...

Regresamos a Mérida después de la medianoche. Se supone que era un rol, pero fue mucho mejor que eso.

22 enero 2009

:)

Ayer me acosté a las 2 de la mañana, aún cuando sabía que tengo que trabajar y que hoy las pagaría, but I don't care.

Una espontánea visita, se convirtió en una salida a cenar, en una reunión de tres y en una conversación de horas.

Reímos como idiotas, nos contamos chistes malos, anécdotas y cosas que por lo general una suelta con los años, al contrario de la frescura de la ocasión.

Nos moríamos de sueño, pero no queríamos irnos. En un rato ya teníamos dos salidas y un road trip por delante.

Estoy contenta :) si sigo así, igual y cumplo mi propósito de divertirme/salir de mi amargosidad este año.

La Palmera y la Goma rulean!